Un eón es un ciclo completo del universo que va desde un Big Bang hasta un estado de expansión extremadamente grande en el cual toda la materia con masa ha desaparecido y solo queda radiación.
“En la arquitectura del cosmos, las formas no solo describen la realidad: la preceden, la conectan y la revelan más allá del tiempo.”
Preámbulo
Sir Roger Penrose, físico matemático británico y una de las mentes más originales de la ciencia contemporánea, era para mí un completo desconocido hasta hace algunos años. Fue gracias al Dr. Francisco Bulnes, quien generosamente comenzó a compartirme lecturas y referencias, que inicié un camino de descubrimiento intelectual que pronto continué por cuenta propia, explorando libros, artículos y conferencias dedicadas a su obra. En ese proceso encontré un universo conceptual renovado y una geometría sorprendente, capaz de ampliar mis horizontes y transformar mi manera de comprender el cosmos.
Este artículo nace justamente de ese viaje: de la curiosidad inicial, del asombro creciente y de la convicción de que las ideas de Penrose merecen ser compartidas por su profundidad, su audacia y su belleza intelectual.
Aprovecho este espacio para expresar un agradecimiento especial. A nombre de la Revista Digital de Divulgación Científica y Tecnológica Tecnopia.org, de su CEO Dr. David Augusto Fragoso Ortiz, de nuestro Rector y Editor Adjunto Dr. Francisco Bulnes, y de mi parte, Dr. J. Jesús Francisco Carpio Mendoza, queremos reconocer públicamente y agradecer a Grupo J.J. San Marcos, consultora educativa peruana, por el distinguido reconocimiento que nos hicieron llegar.

Valoramos profundamente este gesto, que honra la noble tarea que tenemos encomendada: difundir el conocimiento científico a la comunidad iberoamericana y contribuir, desde la divulgación, a la formación de una sociedad más crítica, informada y consciente.
Nos sentimos verdaderamente honrados por este reconocimiento y reiteramos nuestro agradecimiento.
Este artículo es también una respuesta a ese estímulo: una reafirmación del compromiso de seguir divulgando ciencia con rigor, claridad y pasión.

La geometría de Sir Roger Penrose como vía profunda para comprender el universo
Introducción
Sir Roger Penrose se distingue como uno de los pensadores más imaginativos y rigurosos de la física matemática contemporánea. Su obra configura una visión del universo donde la geometría no es un accesorio conceptual, sino la clave para comprender la estructura íntima del espacio-tiempo. Desde sus teselaciones aperiódicas, que desafiaron nociones tradicionales de orden y simetría, hasta la geometría conforme, que redefinió la interpretación del espacio tiempo relativista, Penrose ha elaborado un entramado intelectual que vincula matemática profunda con física gravitacional y cosmológica.
Su teoría más audaz, la Cosmología Cíclica Conforme (CCC), es la culminación de esta visión geométrica. En ella propone que el universo no surgió de una singularidad absoluta, sino que forma parte de una sucesión infinita de eones unidos mediante transformaciones conformes. En este contexto, la radiación cósmica de fondo de microondas (CMB) adquiere un papel central: para Penrose, esta radiación no solo es la huella del inicio de nuestro eón, sino también un posible vestigio de universos previos.
Este artículo explora de manera unificada la geometría inventada por Penrose, su impacto científico, las anécdotas que acompañaron su desarrollo y su reinterpretación profunda del CMB como puente entre eones.
I. Las teselaciones de Penrose: orden sin periodicidad
Las teselaciones de Penrose, introducidas en la década de 1970, presentaron un desafío radical a la idea clásica de que el orden en el plano requería periodicidad. Utilizando piezas como la “cometa” y el “dardo”, o rombos dotados de reglas específicas de emparejamiento, Penrose mostró que era posible recubrir el plano de manera aperiódica, pero con un orden riguroso y bello.
Estas teselaciones exhiben simetría quíntuple, algo que la cristalografía clásica declaraba imposible para un patrón repetitivo. Su descubrimiento tuvo un destino inesperado en física: anticipó la existencia de los cuasi cristales, estructuras atómicas aperiódicas descubiertas por Daniel Shechtman en 1984.
Aunque inicialmente rechazado (Linus Pauling afirmó que “no existen cuasi cristales, solo cuasi-científicos”), el hallazgo fue validado y reconocido con el Nobel de Química en 2011.
Penrose confesó que al ver los patrones de difracción de los cuasi cristales sintió que sus mosaicos “se volvían reales”. La ironía científica es notable: una idea nacida de un garabato en un tren terminó describiendo estructuras físicas de la materia.
II. Geometría conforme y la reconstrucción del espacio tiempo
1. Diagramas de Penrose
La segunda gran contribución geométrica de Penrose es su geometría conforme aplicada a la relatividad general. Los diagramas de Penrose representan regiones infinitas del espacio tiempo dentro de un marco finito mediante transformaciones que preservan los ángulos. Esta compactificación conforme permite visualizar horizontes de eventos, trayectorias de luz, regiones infinitas y singularidades con claridad inédita.
2. Teoremas de singularidad y estructura global
Esta geometría fue clave para demostrar, junto con Stephen Hawking, los teoremas de singularidad Penrose–Hawking, que mostraron que las singularidades no son ficciones matemáticas, sino consecuencias inevitables de la relatividad bajo condiciones físicas razonables.
Se relata que cuando Penrose presentó su primer teorema en 1965, varios físicos rechazaron la idea: “Roger, la naturaleza no permitiría singularidades”, le dijeron. Penrose respondió con serenidad: “No es cuestión de permitirlas; es lo que la geometría exige.”
Hawking quedó profundamente influido por esa presentación, iniciando una colaboración histórica.
La geometría conforme también anticipó métodos esenciales para estudiar ondas gravitacionales, décadas antes de su detección experimental.
III. La Cosmología Cíclica Conforme (CCC): un universo sin origen absoluto
La CCC propone un cosmos constituido por una secuencia infinita de eones. Cada eón comienza con un Big Bang y termina en una expansión indefinida dominada por radiación tras la evaporación de agujeros negros y la desaparición total de masa.
En ese estado final, completamente radiativo, ya no existe escala física: ninguna partícula con masa queda para fijar tamaños. Y sin escala, la geometría del universo final puede transformarse conformemente en el estado inicial de un nuevo eón.
Así, el “inicio” y el “fin” del universo se convierten en interfaces geométricas.
IV. La radiación cósmica de fondo (CMB) desde la geometría de Penrose
La radiación cósmica de fondo de microondas (CMB) es el remanente térmico del universo temprano, liberado cuando la radiación se desacopló de la materia unos 380,000 años después del Big Bang. Para la cosmología tradicional, es una fotografía del cosmos infantil.
Para Penrose, sin embargo, la CMB es mucho más que un fósil térmico:es una superficie geométrica clave, donde podrían haberse impreso señales del eón anterior, visibles gracias a la continuidad conforme entre ciclos cósmicos.
1. La CMB como superficie conforme privilegiada
Desde la perspectiva de Penrose:
- La CMB es una superficie definida angularmente y no métrica, ideal para análisis conformes.
- Su casi perfecto carácter isotrópico concuerda con la idea de una transición conforme que “resetea” la escala física.
- Constituye el límite inferior accesible del eón actual, y posiblemente el “eco” geométrico del límite superior del eón anterior.
Esta lectura convierte la CMB en una especie de puente geométrico entre universos.
2. Círculos concéntricos: señales de agujeros negros previos
Una de las predicciones más discutidas de la CCC es la existencia de círculos concéntricos de muy baja variación térmica en la CMB. Según Penrose, estos círculos podrían ser:
- Remanentes de colisiones de agujeros negros supermasivos en el eón anterior.
- Ondas gravitacionales ancestrales transmitidas a través de la frontera conforme entre eones.
- Estructuras proyectadas como círculos en nuestro cielo primordial.
Aunque su existencia sigue en debate, Penrose sostiene que ciertos análisis estadísticos (especialmente de los datos WMAP y Planck) apoyan esta predicción.
3. El bajo cuadrupolo de la CMB: una posible huella geométrica
La CMB presenta una anomalía notable: la intensidad de sus variaciones a gran escala angular, conocida como el cuadrupolo, es sorprendentemente baja. Para el modelo estándar esta anomalía es desconcertante.
La CCC ofrece una interpretación geométrica elegante:
- La transición conforme entre eones tiende a suavizar las estructuras a mayor escala angular.
- El bajo cuadrupolo sería, por tanto, consecuencia natural del “aplanamiento conforme” del estado final del eón anterior.
4. La CMB como eco de universos anteriores
Penrose ha descrito poéticamente la CMB como:
“La última página escrita por el eón anterior y la primera de nuestro propio capítulo cósmico.”
En esta visión, la CMB es una superficie en la que la geometría del universo previo imprime señales sutiles que sobreviven al renacimiento del cosmos.
V. Otras geometrías penrosianas: la teoría twistor y la paradoja visual
La teoría twistor, otro aporte fundamental de Penrose, propone un marco geométrico alternativo donde la luz, no el espacio-tiempo, ocupa el lugar central. Esta teoría se enlaza naturalmente con las ideas conformes de la CCC, ya que describe fenómenos sin referencia a escalas métricas.
Asimismo, Penrose ha cultivado una vertiente de geometría perceptiva, inventando objetos imposibles como el triángulo de Penrose y la escalera infinita, que inspiraron obras de M. C. Escher. Estos objetos, aunque lúdicos, muestran su convicción de que la geometría es un modo de desafiar y expandir la intuición.
Conclusión
La geometría creada e impulsada por Sir Roger Penrose constituye una de las visiones más profundas, originales y audaces de la física moderna.
Sus teselaciones aperiódicas revelaron que el orden puede existir sin repetición; su geometría conforme transformó la representación del espacio tiempo y cimentó los teoremas de singularidad; y su Cosmología Cíclica Conforme propone un universo eterno, en el que cada eón hereda sutilmente la geometría energética del anterior.
En esta arquitectura cósmica, la radiación cósmica de fondo no es solo una foto del universo infantil, sino una bisagra geométrica entre eones, un mapa que podría contener trazas de agujeros negros supermasivos y de eventos ocurridos antes del Big Bang tradicional.
Para Penrose, comprender el universo implica comprender su geometría.
Esa geometría no solo describe el cosmos: lo revela, lo conecta y lo transforma, mostrando que la matemática, cuando es guiada por la imaginación, puede iluminar las fronteras más remotas del tiempo y del espacio.
“En la geometría de Sir Roger Penrose, el universo deja de ser un misterio distante y se convierte en un entramado de formas y conexiones, donde cada línea, cada curva y cada ciclo revela no solo la estructura del cosmos, sino también los secretos de su eterna continuidad.”
















