“Las matemáticas no estudian únicamente las formas; estudian las leyes que permiten que las formas evolucionen sin perder su identidad.”
Preámbulo
Las mejores sorpresas son aquellas que llegan sin anunciarse.
Hoy tuve el privilegio de recibir una felicitación del Dr. Francisco Bulnes por mi artículo publicado el día de ayer, titulado “La homotopía, el arte matemático de transformar sin perder la esencia: Un recorrido por la continuidad, la geometría y las nuevas fronteras del conocimiento en el siglo XXI”, disponible en la Revista Digital de Divulgación Científica y Tecnológica Tecnopia.org.
Link para su lectura: https://tecnopia.org/la-homotopia-el-arte-matematico-de-transformar-sin-perder-la-esencia-un-recorrido-por-la-continuidad-la-geometria-y-las-nuevas-fronteras-del-conocimiento-en-el-siglo-xxi/
Más allá de la satisfacción que produce este reconocimiento, la experiencia despertó en mí una profunda reflexión al leer una investigación recientemente publicada por el Dr. Bulnes.
Al concluir su lectura, dos ideas quedaron resonando con fuerza en mi pensamiento.
La primera fue una pregunta que considero profundamente inspiradora: ¿qué idea puede hacer visible aquello que normalmente solo existe en las ecuaciones?
La segunda fue descubrir una propuesta científica de gran originalidad y belleza intelectual: la posibilidad de comprender la evolución de un sistema físico como una deformación continua del espacio de estados.
Detrás de esta afirmación se encuentra una forma distinta de observar la realidad, en la que el cambio deja de entenderse como una sucesión de eventos aislados para convertirse en un proceso continuo de transformación gobernado por principios geométricos.
Motivado por estas ideas, y en una noche de miércoles acompañada por una lluvia intensa y el inconfundible ambiente del jazz, decidí escribir el presente artículo.
Mi propósito es construir un puente entre una investigación matemática de frontera y el público no especializado, demostrando que detrás de los símbolos, las ecuaciones y los conceptos aparentemente complejos existen ideas profundamente humanas que nos ayudan a comprender cómo cambia el mundo sin perder su esencia.
Las matemáticas contemporáneas no son únicamente un lenguaje reservado para especialistas; también constituyen una manera de interpretar la naturaleza, descubrir patrones ocultos y revelar conexiones que permanecen invisibles a simple vista.
En este sentido, la investigación del Dr. Francisco Bulnes representa una valiosa contribución al desarrollo de las matemáticas del siglo XXI, al proponer un marco conceptual que integra distintas disciplinas para explicar la evolución de las estructuras geométricas.
Espero que las páginas que siguen permitan al lector apreciar la belleza de estas ideas y comprender, desde una perspectiva accesible, la trascendencia científica de esta investigación.
Si al finalizar la lectura surge la curiosidad por mirar las matemáticas con nuevos ojos, entonces este artículo habrá cumplido plenamente su propósito.
Agradezco sinceramente el tiempo que dedica a leer estas líneas y le doy la más cordial bienvenida a este recorrido por una de las propuestas más sugerentes de la geometría contemporánea.
Dr. J. Jesús Francisco Carpio Mendoza

Comprender cómo cambian las cosas sin perder su esencia: la aportación científica de la investigación de Francisco Bulnes.
Introducción
A lo largo de la historia, las matemáticas han permitido describir el mundo que nos rodea con una precisión extraordinaria.
Gracias a ellas comprendemos el movimiento de los planetas, el funcionamiento de los teléfonos celulares, el comportamiento del clima y el diseño de los puentes. Sin embargo, conforme la ciencia ha intentado explicar fenómenos cada vez más complejos, ha surgido una pregunta fundamental: ¿cómo describir matemáticamente los procesos de cambio sin perder de vista aquello que permanece constante?
Responder a esta pregunta constituye uno de los grandes desafíos de las matemáticas del siglo XXI.
En este contexto se sitúa la investigación Homotopies to Diffeomorphisms in Symplectic Field Theory, desarrollada por el Dr. Francisco Bulnes. Aunque el título puede parecer reservado para especialistas, la idea central del trabajo puede comprenderse mediante ejemplos sencillos: estudiar cómo un objeto puede transformarse continuamente sin perder su identidad esencial y cómo esas transformaciones permiten comprender fenómenos complejos de la naturaleza.
Link para su lectura: https://www.imath.kiev.ua/~topology/conf/agma2023/contents/abstracts/texts/bulnes/bulnes.pdf
Más que proponer una nueva ecuación, la investigación ofrece una nueva forma de organizar distintos conocimientos matemáticos dentro de un mismo marco conceptual. Su aportación consiste en tender puentes entre áreas que tradicionalmente se estudiaban por separado, permitiendo observar relaciones que antes permanecían ocultas.
Cambiar sin dejar de ser el mismo
Imaginemos una barra de plastilina. Con ella podemos formar una esfera, luego un cilindro y finalmente una figura con forma de corazón. Aunque su apariencia cambia, la cantidad de plastilina sigue siendo exactamente la misma.
Algo semejante ocurre en las matemáticas mediante el concepto de homotopía. Una homotopía describe una transformación continua en la que un objeto puede deformarse poco a poco sin romperse ni pegarse consigo mismo. Lo importante no es la forma exacta que adopta durante el proceso, sino aquello que permanece inalterado.
Este concepto resulta extraordinariamente útil porque muchos procesos naturales consisten precisamente en cambios continuos: una gota de agua que cae, una nube que modifica su forma, una proteína que se pliega o un campo gravitacional que evoluciona con el tiempo.
La investigación del Dr. Bulnes parte de esta idea para plantear una pregunta más profunda: ¿es posible que estas deformaciones continuas no solo describan cambios de forma, sino también transformaciones mucho más sofisticadas capaces de relacionar diferentes estructuras geométricas?
Un mapa que transforma el paisaje
Para comprender otro de los conceptos centrales del artículo, imaginemos un mapa de una ciudad.
Podemos imprimir el mapa en distintos tamaños o dibujarlo sobre diferentes materiales. Incluso podríamos deformarlo ligeramente al estirarlo. Mientras las calles continúen conectándose de la misma manera, seguimos reconociendo la misma ciudad.
En matemáticas, una transformación que conserva este tipo de estructura recibe el nombre de difeomorfismo.
La aportación del Dr. Bulnes consiste en mostrar que existe una relación profunda entre las deformaciones continuas (homotopías) y estas transformaciones geométricas más sofisticadas (difeomorfismos). En otras palabras, una transformación aparentemente sencilla puede contener información suficiente para describir cambios mucho más complejos.
Esta conexión representa un puente entre diferentes niveles de descripción matemática.
Organizar el conocimiento como una biblioteca
Otro aspecto relevante del trabajo consiste en utilizar una herramienta denominada categoría de Fukaya.
Aunque su nombre pueda parecer complicado, puede entenderse mediante una analogía muy sencilla.
Imaginemos una enorme biblioteca.
Los libros no se acomodan únicamente por su tamaño o color, sino por las relaciones que existen entre ellos: temas semejantes, autores relacionados o referencias compartidas.
La categoría de Fukaya realiza una tarea parecida con los objetos geométricos.
No se interesa solamente por estudiar cada figura de manera aislada, sino por comprender las relaciones que existen entre ellas.
Esta forma de organizar el conocimiento permite descubrir conexiones que permanecen ocultas cuando los objetos se analizan por separado.
La investigación de Bulnes aprovecha precisamente esta idea para integrar conceptos provenientes de distintas ramas de las matemáticas modernas dentro de una estructura común.
La información también tiene caminos
Uno de los aspectos más originales del trabajo consiste en interpretar la geometría desde una perspectiva dinámica.
Podemos imaginar una red ferroviaria.
Cada estación representa un estado diferente y las vías muestran las rutas posibles entre ellas.
Aunque los trenes cambien de dirección, siempre siguen trayectorias bien definidas.
De manera semejante, el artículo propone estudiar cómo la información geométrica “viaja” entre diferentes estados mediante caminos matemáticos.
No se trata de información en el sentido de mensajes o archivos digitales, sino de la información que describe la propia estructura de un espacio.
Esta perspectiva permite pensar la geometría como un proceso de evolución, donde las formas no son fotografías inmóviles, sino sistemas que cambian continuamente siguiendo reglas precisas.
Un lenguaje común para distintas ramas de las matemáticas
Uno de los mayores retos de la ciencia moderna consiste en integrar conocimientos especializados.
Cada disciplina desarrolla su propio lenguaje, sus propias herramientas y sus propios métodos.
Con frecuencia, resolver un problema complejo requiere combinar varias de ellas.
La investigación del Dr. Bulnes destaca precisamente por este esfuerzo de integración.
En lugar de trabajar únicamente desde la geometría diferencial o exclusivamente desde la topología algebraica, el autor establece conexiones entre ambas disciplinas e incorpora además conceptos provenientes de la teoría de categorías, la geometría simpléctica, la teoría de campos y la cohomología de Floer.
Esta forma de construir puentes conceptuales constituye una de las características más importantes de la investigación matemática contemporánea.
En muchas ocasiones, los grandes avances científicos no aparecen porque se inventa una nueva herramienta, sino porque se descubre una manera novedosa de relacionar herramientas que ya existían.
¿Por qué es importante esta investigación?
Puede parecer que estos conceptos pertenecen exclusivamente al ámbito de las matemáticas puras.
Sin embargo, la historia demuestra exactamente lo contrario.
Las ecuaciones desarrolladas por Isaac Newton terminaron haciendo posible la ingeniería moderna.
La geometría de Bernhard Riemann permitió a Albert Einstein formular la teoría de la relatividad.
Décadas después, ideas provenientes de la topología comenzaron a utilizarse en el diseño de nuevos materiales, en la robótica, en la inteligencia artificial y en la computación cuántica.
Las investigaciones como la del Dr. Bulnes forman parte de ese tipo de conocimiento fundamental.
Su objetivo inmediato no es fabricar una tecnología específica, sino desarrollar nuevos marcos conceptuales capaces de explicar fenómenos que hoy todavía resultan difíciles de comprender.
Cuando diferentes ramas de las matemáticas logran unificarse, también aumentan las posibilidades de encontrar aplicaciones futuras en la física, la informática, el análisis de sistemas complejos y otras áreas científicas.
Una visión hacia el futuro
Quizá la aportación más significativa de esta investigación no resida únicamente en los resultados técnicos que presenta, sino en la manera en que invita a observar la geometría.
Tradicionalmente, la geometría se ha entendido como el estudio de formas y espacios.
El trabajo del Dr. Bulnes propone ampliar esta perspectiva, considerando que las transformaciones, las relaciones y la evolución de las estructuras poseen un papel tan importante como las propias formas.
Esta visión abre nuevas posibilidades para estudiar cómo evoluciona la información contenida en los objetos geométricos y cómo diferentes lenguajes matemáticos pueden integrarse dentro de una teoría más amplia.
En este sentido, la investigación constituye una contribución al proceso de construcción de una matemática cada vez más unificada, donde conceptos provenientes de disciplinas distintas colaboran para describir una misma realidad desde perspectivas complementarias.
Conclusión
La investigación Homotopies to Diffeomorphisms in Symplectic Field Theory representa un ejemplo de cómo las matemáticas avanzan mediante la búsqueda de conexiones profundas entre ideas aparentemente independientes.
Su principal aportación científica consiste en mostrar que las deformaciones continuas, los difeomorfismos, la geometría simpléctica, la teoría de categorías y la cohomología pueden entenderse como partes de una misma estructura conceptual.
Aunque estas ideas pertenecen al ámbito de las matemáticas avanzadas, su esencia puede resumirse de manera sencilla: comprender cómo cambian las cosas sin perder aquello que las hace ser lo que son.
Esa búsqueda de las leyes que gobiernan la transformación y la permanencia constituye uno de los objetivos más antiguos de la ciencia y, al mismo tiempo, uno de los caminos más prometedores para las matemáticas del siglo XXI.
Desde esta perspectiva, el trabajo del Dr. Francisco Bulnes representa una contribución valiosa al desarrollo de nuevas formas de pensar la geometría, la teoría de campos y la organización del conocimiento matemático, ofreciendo un marco conceptual que podrá servir de base para investigaciones futuras en diversos campos de la ciencia.
Epílogo
Las matemáticas poseen una característica extraordinaria: muchas de sus ideas más profundas nacen en el lenguaje de las ecuaciones y de las demostraciones, donde la intuición visual no siempre resulta inmediata.
Sin embargo, cuando esos conceptos pueden representarse mediante una simulación computacional, el conocimiento adquiere una nueva dimensión, pues aquello que antes solo podía imaginarse comienza a hacerse visible.
La imagen generada mediante RStudio no pretende reproducir toda la complejidad de la teoría desarrollada en la investigación del Dr. Francisco Bulnes. Conceptos como la categoría de Fukaya, la cohomología de Floer o las estructuras simplécticas pertenecen a un nivel de abstracción que requiere un desarrollo matemático mucho más amplio.
En cambio, la simulación constituye una representación conceptual inspirada en una de las ideas centrales de su investigación: comprender la evolución de un sistema físico como una deformación continua del espacio de estados.
En la simulación, la cuadrícula representa el espacio de estados, es decir, el conjunto de todas las configuraciones posibles que puede adoptar un sistema físico. A primera vista, este espacio parece rígido e inmutable; sin embargo, conforme avanza la animación, la malla comienza a deformarse de manera gradual y continua. No existen rupturas, discontinuidades ni cambios abruptos. Cada punto conserva su relación con los demás, mientras toda la estructura evoluciona de forma armónica.

Sobre ese espacio deformable aparece una partícula que simboliza el estado instantáneo del sistema.
Su movimiento no ocurre sobre un escenario fijo, sino sobre una geometría que también evoluciona.
Esta doble dinámica permite visualizar una idea profundamente sugerente: el cambio no solo pertenece al objeto observado, sino también al marco geométrico desde el cual describimos ese cambio.
Desde una perspectiva epistemológica, esta representación invita a reflexionar sobre una cuestión fundamental. Tradicionalmente, la ciencia ha descrito la evolución de los sistemas físicos mediante trayectorias dentro de un espacio previamente definido.
La propuesta conceptual que inspira esta simulación abre la posibilidad de considerar que el propio espacio de estados participe en esa evolución mediante deformaciones continuas, ofreciendo una forma diferente de interpretar la relación entre geometría, dinámica e información.
En este sentido, la simulación cumple una función pedagógica y científica. No sustituye el rigor de la teoría matemática, pero sí establece un puente entre la abstracción y la intuición.
Convierte una idea expresada mediante símbolos en una experiencia visual accesible, permitiendo que lectores sin formación especializada puedan apreciar el significado general de una investigación situada en la frontera del conocimiento.
La historia de las matemáticas demuestra que muchas de las grandes teorías comenzaron siendo representaciones conceptuales que ayudaron a comprender fenómenos complejos antes de alcanzar su formulación definitiva.
De manera semejante, esta simulación constituye una invitación a observar la geometría no como un conjunto estático de figuras, sino como un lenguaje dinámico capaz de describir la evolución continua de las estructuras y de revelar que, detrás de toda transformación, existe una organización profunda que permanece.
Quizá esa sea una de las enseñanzas más valiosas de esta experiencia: cuando una ecuación logra convertirse en una imagen y una imagen despierta una nueva forma de comprender la realidad, las matemáticas dejan de ser únicamente un instrumento de cálculo para convertirse en una auténtica herramienta de descubrimiento. Es precisamente en ese encuentro entre la abstracción, la visualización y la reflexión donde comienza a construirse una ciencia capaz de acercar las ideas más complejas a la comprensión de todos.
“Toda geometría es, en esencia, una filosofía del cambio. Cada homotopía nos recuerda que la transformación no destruye la identidad, sino que revela la continuidad oculta de las estructuras.
Quizá por ello, el verdadero propósito de las matemáticas no sea únicamente describir el universo, sino descubrir las leyes invisibles que permiten a la información, a la naturaleza y al conocimiento evolucionar sin perder su esencia.”














