“El conocimiento que se guarda se apaga; el que se comparte, resuena, transforma y permanece como eco vivo en la conciencia de la humanidad.”

Los ecos del Congreso Polymath: sinfonía del conocimiento integrador y responsabilidad universal
El Congreso Polymath 2026, se llevó a cabo el pasado 11 de enero de 2026, en modalidad a distancia, organizado por la Sociedad Universal de Polímatas y Claustrum Doctoralis Universum Vitalis, se erigió como un espacio singular de convergencia intelectual, donde la ciencia, el arte y la ética dialogaron con una armonía poco frecuente en los foros académicos contemporáneos. Más que una suma de conferencias, el encuentro constituyó un ecosistema de saberes interconectados, capaces de generar sinergias orientadas al bienestar humano, la salud integral y el cuidado del medio ambiente. En este marco, el conocimiento no se presentó como un bien fragmentado, sino como una experiencia viva, sensible y profundamente humana, capaz de expresarse también a través de la música, la emoción y la gratitud.

Desde esta perspectiva emerge el concepto de Polymania, entendido como el cosmos del conocimiento integrador: una metáfora epistemológica donde los saberes se transmiten como notas rítmicas que, en su conjunto, componen una melodía universal. Esta visión reivindica la figura del polímata no como acumulador de disciplinas, sino como mediador entre campos diversos que, al entrelazarse, revelan soluciones más completas frente a los desafíos globales. Así, ciencia y arte dejaron de ser lenguajes paralelos para convertirse en expresiones complementarias de una misma búsqueda de sentido.
En este artículo se han plasmado, a manera de testimonio coral, diversas frases y reflexiones compartidas generosamente por algunos de los participantes del congreso, quienes hicieron llegar sus puntos de vista como eco vivo de la experiencia. Dichos testimonios no permanecen confinados al espacio académico formal, sino que continúan expandiéndose en redes sociales, en charlas de café, en llamadas telefónicas y en encuentros cotidianos, donde se explica, se interpreta y se resignifica el impacto y la trascendencia que este congreso ha tenido.
Este fenómeno evidencia que el conocimiento auténtico no se agota en la ponencia, sino que se propaga socialmente, activando procesos de reflexión colectiva y apropiación cultural.
El Dr. H. C. David Augusto Fragoso Ortíz, Presidente de la Sociedad Universal de Polímatas hizo un llamado a derribar muros entre las diferentes dsciplinas y profesiones, permitiendo así una visión integradora, interdisciplinaria y con la encomienda de poner seres humanos que alcancen la excelencia en varias ramas del saber, al servicio de la humanidad. Enunció algunas de las principales características de un polímata al tiempo que denunció la posibilidad de que cualquier persona pueda convertirse en polímata, iendo más allá de sus propias limitaciones y saliendo de su zona de confort, encontrando así habilidades que desconocía poseer y desarrollando nuevas actitudes ante la solición de problemas con una apreciación transversal del problema en lugar de una resuesta limitada a su propio campo del saber.

Quedará para la posteridad su frase “La Polimatía es la capacidad de alcanzar la excelencia en varias áreas del conocimiento”, logrando con esto terminar con falsas apreciaciones acerca de la polimatía, en que se pensaba que un polímata es alguien que conoce varias disciplinas sin ser especialista en alguna. Queda entonces aclarado que un Polímata es SABIO en diversas disciplinas, y es alguien que ha alcanzado la excelencia en diversos campos del saber.
Las voces de quienes participaron en el congreso dan testimonio de este espíritu. La Dra. María Luisa Lozano Camargo sintetizó el alcance del encuentro al afirmar que “Polymath 2026 evidenció que el conocimiento interdisciplinar, cuando se comparte con rigor y gratuidad, se vuelve transformador”, subrayando además que la ciencia dialoga mejor cuando se libera del ego y se orienta al sentido. En consonancia, el Dr. HC. Efrayim Ben Avraham destacó que la experiencia de ser ponente internacional amplió su visión profesional y reafirmó el valor del intercambio académico entre culturas y contextos diversos, donde las ideas trascienden fronteras y se convierten en aprendizaje colectivo con impacto social.
La dimensión estética y emocional del congreso también tuvo un papel central. El Dr. Oscar García Cela describió la experiencia como “una delicia al alma y un toque dulce y delicado a las fibras del corazón”, aludiendo a la participación musical que acompañó al evento como un puente sensible entre conocimiento y emoción.
En sus palabras, el congreso se configuró como “un entretejido de saberes” donde confluyeron experiencias de distintas nacionalidades y disciplinas, unidas por el anhelo común de servir y ayudar al ser humano.
Este carácter universal quedó reforzado por la participación de académicos provenientes de Canadá, Colombia, España, Guatemala, México y Venezuela, en el marco del Segundo Congreso Multidisciplinario Universal Virtual, celebrado el 11 de enero de 2026. Desde la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco, la Dra. Alicia Cid Reborido subrayó que el encuentro constituyó una auténtica cumbre del saber, donde se compartieron conocimientos y se dio testimonio de excepcionales aportaciones a la humanidad, reafirmando el valor de la multidisciplina como eje articulador del pensamiento contemporáneo.
El congreso, impulsado por la Polymath Societas Universae bajo el lema IMPEDIMENTO NON MI PIEGA, y articulado con el llamado a la Gratitud Universal promovido por Claustrum Doctoralis Universum Vitalis, asumió como objetivo fundamental difundir los avances científicos, tecnológicos, artísticos y humanísticos desarrollados en beneficio general de la humanidad.
La coincidencia con el Día Internacional del Agradecimiento otorgó al encuentro una dimensión ética profunda: reconocer a las grandes mentes del pasado y responder, con responsabilidad intelectual, al compromiso de coadyuvar a un futuro más justo, sostenible y solidario.
Desde una experiencia vivida en la doble dicotomía de espectador y ponente, este congreso se reveló como un acontecimiento profundamente significativo. En ese sentido, surge un llamado explícito a todos los doctores del Claustrum Doctoralis Universum Vitalis: trabajar activamente por la sociedad, compartir el conocimiento sin reservas y unir esfuerzos en una acción colectiva consciente. Solo así es posible consolidar una sinergia de saberes tan poderosa que dé pleno sentido y nombre a la misión que asumimos como doctorantes de este honorable claustro, comprometidos no solo con la excelencia académica, sino con la transformación ética y social del mundo que habitamos.
En suma, los ecos del Congreso Polymath no se disipan con el cierre de sus sesiones. Persisten como una resonancia intelectual y humana que recuerda que aprender juntos, compartir sin ego y actuar con gratitud constituye una de las formas más elevadas de responsabilidad científica y compromiso universal.
Al día de hoy, el Congreso ha logrado un alcance de más de 1000 personas.

“Allí donde los saberes se encuentran sin jerarquías y dialogan con humildad, nace la auténtica educación: una conciencia polímata que no acumula conocimiento, sino que lo transforma en responsabilidad, sentido y servicio para la humanidad.”














